viernes, 14 de diciembre de 2012
La crisis del socialismo
En las últimas fechas aparecen continuas afirmaciones y especulaciones sobre cuál será el futuro del PSOE. Especulaciones desde las editoriales de los medios de comunicación y afirmaciones de gente de peso del presente del PSOE como pueda ser Chacón o referentes de su pasado como el omnipresente Felipe u otros como Belloc o Paco Vázquez
No debemos olvidar la evolución del socialismo en nuestro país, al menos en lo que a fechas recientes se refiere.
Lo que nunca ha cambiado es que el PSOE para alcanzar el poder siempre ha adoptado una actitud de mimetismo. Lo hizo con la dictadura del General Primo de Rivera, lo hizo con el comunismo, con el terrorismo de ETA durante el franquismo, con sectores progresistas de la UCD, con los nacionalismos etc. Su resultado final se mide por la equivocación o no a la hora de mimetizarse.
También es importante recordar que las grandes victorias socialistas en nuestra democracia han venido precedidas de hechos significativos: el 23 F en 1.981 y el 11 M en 2004
Cuando el PSOE estaba en la clandestinidad sus ideas nada tenian que ver con las que conocemos de su inicio en la democracia, y sin embargo se parecen más a las de hoy en día. Felipe González ejerció una autocrítica socialista y se dio cuenta que con aquellas ideas marxistas-leninistas no se podía gobernar. Atrajo a su pardito al sector progresista de la UCD para eliminar las dudas que surgían en los potenciales votantes. A partir de ahí se convirtió en una referencia para el centro, dado que en aquella época la antigua Alianza Popular y posterior Partido Popular se situaban a la derecha. Cambió decisiones clásicas del socialismo como eran al de la pertenencia o no a la OTAN y no dejó huecos para que la derecha pudiese ocupar el centro político. Es a partir de escándalos como los GAL o los casos de corrupción cuando el PSOE entra en barrena y empieza a perder el apoyo de sus votantes, los cuales se van al PP en caso de los de centro, a IU los de la izquierda y a opciones nacionalistas los que pensaban en esa línea. En este punto debemos ver que los mayores éxitos socialistas se desarrollaron en CCAA con tintes de nacionalismo histórico, especialmente Cataluña y País Vasco. Si suprimiésemos los escaños obtenidos por el PSOE en esas CCAA nunca gobernaría en España. Ese equilibrio con PSC y PSE se ha roto, y de ahí que de los grandes éxitos haya pasado a los grandes fracasos. El nacionalismo se ha echado al monte como diría Arzallus y el PSOE no ha sabido que dirección tomar. Ese mimetismo innato de su supervivencia política ha alertado a sus votantes, que han observado con recelo que el PSOE ha desarrollado políticas oportunistas según donde estuviese en vez de seguir una línea uniforme acorde a la "E" de España que incluye en sus siglas.
Su falta de ideas, el bajo perfil de sus líderes, el gobernar para la minoría, el aferrarse al poder a costa de todo ha provocado su hundimiento electoral hasta cotas inimaginables,situándolo las últimas encuestas en un porcentaje cercano al 20. Su desastrosa acción de Gobierno que ha sumido a España en la peor crisis económica de la historia y la política callejera que utiliza a modo de oposición son un lastre del que no saben librarse sus dirigentes. Las disculpas no calan en la población porque parten de exministros que han compartido gabinete con Zapatero, y por tanto no resultan creíbles. Incluso con un gobierno como el actual que ha adoptado medidas dolorosas y drásticas, el PSOE sigue sin encontrar fondo.
Las opciones de recuperación para los socialistas pasan por una profunda renovación.....o por otro hecho que provoque un vuelco electoral a modo de 23 F o 11 M
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